Al releer el comentario de Carina a mi post "Cena en casa" del pasado 11 de abril, pensé en que os podía interesar la historia de esta vajilla.
Es el Rolls Royce de las vajillas y su historia empieza en 1790 cuando el rey Cristian VII de Dinamarca encargó a una pequeña fábrica de Copenhague una vajilla para regalársela a Catalina la Grande, Emperatriz de Rusia. Los motivos están sacados de un estudio de botánica danesa, y son maravillosos. Racimos de flores, hojas con variadas tonalidades de verdes, pétalos con increíbles colores, adornan los platos que en sí mismos son piezas únicas. Hoy día se siguen pintando a mano como hace 200 años por auténticos artesanos.
Una vajilla de Flora Danica es el regalo que hacen los reyes nórdicos cuando se casa un príncipe heredero.